Como segundos productores de vino del mundo, después de los franceses, no es para menos que cada vez sean más los diseñadores españoles que demuestran su talento en la creación de nuevas tendencias en etiquetado de vino.

Además de transmitir la información técnica detallada del vino y de la bodega, que variará según la normativa de los distintos países, las etiquetas complementan la personalidad del vino y otorgan al consumidor una sensación de exclusividad y originalidad que favorece la elección y que lo hacen identificarse con él. Y es que cada vez es más la gente joven que se aficiona a beber buen vino, por lo que también la etiqueta se ha visto obligada a “rejuvenecer” y a ser cada vez más atractiva y creativa, adaptándose así a los nuevos tiempos.

Como ya pudimos ir viendo el pasado 2017, el estilo vintage está muy presente en las etiquetas de vino. Los diseñadores apuestan por el estilo artesanal decantándose en gran medida por diseños que parecen estar hechos a mano y por tipografías cada vez más modernas y desenfadadas. Las letras caligráficas son de las más utilizadas para este tipo de etiquetas.

Si hablamos de colores, esto también ha ido cambiado con el paso de los años ya que, aunque la monocromía y el uso del blanco y negro todavía se llevan a cabo, son cada vez más los diseñadores que apuestan por colores vivos, llamativos e inolvidables. En cuanto a las ilustraciones, los diseños se apoyan cada vez más en animales, figuras humanas o incluso frases desenfadadas que llamen la atención del consumidor.

También los materiales juegan su papel importante en el resultado de la etiqueta. Existen diferentes tipos de materiales cada vez más atractivos y, por supuesto, ecológicos. En Timbrados Elche contamos con una gran variedad de soportes naturales y orgánicos, láminas de madera, corcho y otros materiales reciclados. Además contamos también con adhesivos que soportan la humedad, algo indispensable en este tipo de etiquetas.

Otro de los puntos de gran importancia en el diseño de una etiqueta, y muy de moda en estos tiempos, son los acabados. Técnicas como el troquelado, los estampados, la serigrafía, el barniz están cada vez más de moda y los resultados son realmente sorprendentes. El relieve en serigrafía o con presión, por ejemplo, son de las técnicas más utilizadas para dar una mayor notoriedad a alguna de las partes de la etiqueta, ya sea el nombre de la marca, la variedad del vino, el año de producción, etc. También el uso de stamping de colores metalizados contribuye a dotar a la etiqueta de un valor añadido que denota en cierto modo mayor exclusividad, originalidad o prestigio de la marca.

En Timbrados Elche nos hemos ido adaptando a los nuevos tiempos perfeccionando nuestra técnica en serigrafía creando incluso etiquetas con traducción de textos en alfabeto Braille, con el asesoramiento directo del departamento técnico de la ONCE.